Enfermedad celíaca: las claves de la vida sin gluten.

La enfermedad celíaca es más común de lo que parece, y lamentablemente aún infradiagnosticada. Probablemente hayas escuchado hablar de gluten o de enfermedad celíaca, o incluso puede que conozcas a alguna persona que la sufre. Seguro que también sabes que las personas con celiaquía deben tener especial cuidado con lo que comen. A día de hoy la dieta exenta de gluten es el único tratamiento. La buena noticia en enfermedad celíaca es que la vida sin gluten puede ser fácil, si conoces las claves.

Entonces… ¿Qué es la enfermedad celíaca?

Muchas veces malllamamos a esta enfermedad “intolerancia”, pero nada más lejos de la realidad. La celiaquía es una enfermedad multisistémica en la que se produce una respuesta inmunitaria anormal ante la ingesta de gluten en personas genéticamente susceptibles”.

¿Qué es el gluten?

El gluten es el conjunto de proteínas (prolaminas y glutelinas) que se encuentran en algunos cereales. Principalmente están en el trigo, la cebada y el centeno. El gluten también se encuentra en otros cereales de su misma familia como el Kamut® o la espelta. También está en especies mezcla de dichos cereales, como el triticale, resultante de la combinación de trigo y centeno.

El gluten es una proteína presente en algunos cereales. Los más comunes son el trigo, la cebada, el centeno y los alimentos producidos a partir de ellos.
El gluten es una proteína presente en trigo, cebada y centeno principalmente


El caso particular de la avena
La avena es un cereal que no contiene gluten. A pesar de ello, sí contiene unas proteínas estructuralmente muy similares, por lo que su consumo puede llegar a producir síntomas en algunas personas con celiaquía. El sistema inmunitario de estos pacientes las reconoce como gluten, aunque no lo sean. Es necesario por tanto tras un diagnóstico de celiaquía retirar inicialmente la avena, y tras la primera evaluación, a los seis meses del diagnóstico, valorar su reintroducción. En el caso de ser bien tolerada debemos asegurarnos que no contiene gluten por contaminación cruzada (es decir, de forma accidental por contacto con otro tipo de cereales, por ejemplo en los campos de cultivo).

La enfermedad celíaca es multisistémica

Esto significa que afecta a varios sistemas del organismo. A diferencia de lo que se suele pensar, no afecta únicamente al sistema digestivo, si no que puede manifestarse a través de la piel o a través de problemas hormonales.

La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune

Quiere decir que nuestro sistema inmunitario es una pieza indispensable en el desarrollo de los síntomas. Por esta razón no se puede catalogar a la celiaquía como una intolerancia. En estas, no interviene el sistema inmune y por ello los síntomas son sólo digestivos.

La enfermedad celíaca es una enfermedad con base genética

El desarrollo de la celiaquía tiene como condición necesaria la presencia de ciertos genes que predisponen a la enfermedad. Se necesitan estos genes para desarrollar la enfermedad, pero la gran mayoría de personas que presentan esta genética, nunca llegan a desarrollar celiaquía. Se piensa que esto puede deberse a que existe algún factor ambiental desencadenante del cual nos falta evidencia.

El desarrollo de la enfermedad celíaca depende de cuatro factores. Hay un componente inmunitario, una necesaria exposición al gluten, una base genética y se cree también, que un activador medioambiental.
Factores que influyen en el desarrollo de la enfermedad celíaca.

¿Cómo se produce la enfermedad celíaca?

El sistema inmune de las personas con enfermedad celíaca, “confunde” al gluten con una sustancia dañina, por lo que intenta atacarla. Quien produce el daño y la sintomatología es nuestro propio sistema inmunitario al reaccionar erróneamente ante una sustancia que no es dañina. 

Desde la ingesta hasta el daño:

  1. El gluten es ingerido y llega al intestino, donde debería ser absorbido. 
  2. La pared interna del intestino está formada por millones de vellosidades. A su vez, estas vellosidades están formadas por células que presentan microvellosidades en su superficie. Así, se facilita aún más la absorción de nutrientes.
  3. El intestino está muy ligado a nuestro sistema inmunitario, ya que comunica a nuestro cuerpo con sustancias que provienen del exterior. Es el quien regula la entrada de moléculas en el torrente sanguíneo. 
  4. En personas celíacas, la prolamina es reconocida por unas células del sistema inmunitario. Estas células presentan una proteína en su superficie que “encaja” con la prolamina y la detecta como un agente externo dañino.
  5. La prolamina es presentada a otras células inmunitarias, provocando que ataquen a las células intestinales y a sus microvellosidades. El resultado final es la inflamación y atrofia de estas células. Este daño puede o no provocar síntomas.
  6. Finalmente se generan anticuerpos contra el gluten. Esto hace que los siguientes contactos con esta sustancia provoquen respuestas más rápidas y contundentes por parte del sistema inmunitario.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad celíaca?


Al tratarse de una enfermedad autoinmune, la celiaquía no sólo produce síntomas intestinales, sino también extraintestinales. Esto hace que la sospecha clínica se complique y pueda confundirse con otras patologías. Lo más sensato ante cualquier indicio es acudir a nuestra/o médica/o de cabecera para que comience con el proceso de diagnóstico.

Algo muy curioso de esta enfermedad es que los síntomas no sólo varían mucho de unos individuos a otros, sino también en función de la edad:

La enfermedad celíaca tiene diferentes manifestaciones, tanto a nivel digestivo como extradigestivo. Estos síntomas pueden ser diferentes en niños, jóvenes y adultos.
Síntomas celiaquía por edad

Por suerte existen algunos grupos de riesgo en los que el desarrollo de esta enfermedad es más probable. Así, si pertenecemos a alguno de ellos y si además sufrimos alguno de estos síntomas, debemos acudir a nuestro/a médico/a.

Los grupos de riesgo para el desarrollo de enfermedad celíaca son:

  1. Familiares de personas con celiaquía (existe un componente genético)
  2. Personas con enfermedades o trastornos autoinmunitarios: artritis reumatoide, hipotiroidismo autoinmunitario (de Hashimoto), lupus, vitíligo, enfermedad inflamatoria intestinal, psoriasis, diabetes mellitus tipo I … 
  3. Otros: síndrome de Down, síndrome de Turner, fibrosis quística, fibromialgia, cardiomiopatía, esquizofrenia, algunos tipos de demencia, algunos tipos de epilepsia…

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad celíaca?

Hasta la fecha, el único tratamiento para la celiaquía es una dieta sin gluten de por vida. Es sencilla de llevar, si sabes cómo. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de la dieta debe estar basada en alimentos frescos libres de gluten por naturaleza. Pero también es cierto que hay que saber manejarse con el etiquetado nutricional, la contaminación cruzada y otros factores.

Si tienes un diagnóstico reciente, te recomendamos que pidas cita con tu nutricionista para saber cómo adaptar tu vida.
También es interesante que contactes con alguna asociación de personas con enfermedad celíaca. Algunas las puedes encontrar en FACE.
También puedes encontrar información de calidad en webs como http://celicidad.net. Artículos, podcasts, guías, cursos y más.

Este artículo ha sido escrito por Sabela Chan Marcos, dietista-nutricionista y próxima incorporación al equipo de Umami Nutrición. ¡Gracias, Sabela!