Dieta baja en FODMAPS para Síndrome de Intestino Irritable

Si estás diagnosticado de síndrome de intestino irritable (SII) o colon irritable, es muy probable que en algún momento te hayas sentido desorientado/a en cuanto a qué pasos seguir para encontrarte mejor. Especialmente, en lo que a tu alimentación se refiere. Y es más probable aún que no hayas oído hablar de la dieta pobre en FODMAPs.
Si bien es cierto que la dieta pobre en FODMAPs va siendo cada vez más conocida dentro del colectivo sanitario y de los propios pacientes, hay muchas dudas al respecto de los alimentos que se permiten y los que no. Además, la sintomatología no depende únicamente de la alimentación, si no que depende mucho del propio paciente, de su estado de ánimo y de otros factores.

¿Qué es el síndrome de intestino irritable?

El SII es un trastorno gastrointestinal funcional crónico, con una prevalencia en nuestro país del 3-12% de la población. La sintomatología del SII incluye dolores abdominales, alteración en las deposiciones o distensión abdominal, entre otros.

Las investigaciones estiman que el 70% de los pacientes con dietas pobres en FODMAPs presentan mejoría en los síntomas relacionados con dolor y distensión.

¿Qué son los FODMAPs?

FODMAPs son las siglas de “Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides and Polyols” es decir, son algunos tipos de carbohidratos y polioles susceptibles de fermentación por las bacterias del colon.

Esta fermentación produce síntomas intestinales por dos procesos:

  • Los carbohidratos no se digieren, sino que son fermentados y dicho proceso produce gas. Esto puede alterar el entorno del lumen intestinal y producir hipersensibilidad visceral en aquellos pacientes que sean susceptibles de dolor abdominal.
  • Este tipo de carbohidrato es osmóticamente activo, lo que conduce a un aumento de la cantidad de agua que llega al colon proximal. Esto a su vez causa problemas en la función defecadora.

Los FODMAPs son:

  • Oligosacáridos
    • Fructanos: presente en algunos vegetales como trigo, cebolla, espárragos, alcachofas, etc… También presentes en muchos procesados para mejorar texturas y sabores.
    • Galactanos: presentes en muchas legumbres, en coles de Bruselas o nueces, entre otros.
  • Disacáridos: lactosa
  • Monosacáridos: fructosa: de manera natural se encuentra en frutas y verduras.
  • Polioles: de manera natural se encuentran en algunas frutas como manzanas, peras o ciruelas. También se encuentran en multitud de ultraprocesados tipo caramelos, chicles, chocolates o cereales.

¿Cómo se debe elaborar la pauta dietética baja en FODMAPs?

Pese a que la sintomatología es individual y depende en gran medida de la sensibilidad y tolerancia de cada paciente a los FODMAPs, sí se ve mejoría importante tras varios días de reducción general de los alimentos que contienen carbohidratos de cadena corta fermentables.

Tras una primera fase de 3-8 semanas de dieta pobre en FODMAPs (a valorar según el estado del paciente), se van reintroduciendo los diferentes grupos de alimentos anteriormente definidos. Este paso nunca se hace de manera simultánea, con idea de poder identificar la tolerancia a cada grupo. Si alguno sienta mal, se elimina de nuevo y se reintroduce otro. Tras un tiempo probando grupos y alimentos, es altamente probable que el paciente sepa consumir según su tolerancia. Es aconsejable valorar esto con un diario de ingesta dietética, que nos ayude a ver tras qué comidas y qué alimentos se generan los síntomas

Si bien la dieta pobre el FODMAPs no es un plan dietético complejo de seguir, sí es recomendable que esté guiado por un Dietista-Nutricionista colegiado. Es la manera de que sepa adaptarlo a ti y te guíe a lo largo de todo el proceso, pues probablemente haya dificultades en el camino.

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